Archivos para Mayo, 2008

Este Intendente…

“El tercer intendente en ejercicio es una muestra clara del notorio desfase que se observa entre las necesidades políticas de la Concertación y los intereses de la sociedad civil iquiqueña más activa” (Por Carlos Salas Lind).

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Ya comenzó el segundo tiempo del cuarto y sufrido gobierno de Bachelet e Iquique ha vuelto a enrarecerse ….. Pero visto desde afuera, no extraña que la ciudad no logre estabilizarse políticamente.

Las expectativas ciudadanas y el nivel de comunicación, en un clima de agotamiento de la Concertación como referente de estrategias y planes de solución a los numerosos problemas sociales, difícilmente podrían estar pasando por peores momentos.

El tercer intendente en ejercicio es una muestra clara del notorio desfase que se observa entre las necesidades políticas de la Concertación y los intereses de la sociedad civil iquiqueña más activa.

Para ser honesto, la primera autoridad regional ha sido poco convincente en su capacidad de canalizar los imperativos de su propio gobierno en una ciudad que, desde el retorno a la democracia, sólo de manera tímida ha adherido a las recetas propuestas por la Concertación.

En un distrito electoral en donde la centro-derecha disfruta de un nivel de adhesión sólido, el Sorismo arrastra, y la izquierda dura grita fuerte, difícilmente podría imponerse un líder de bajo perfil político y de, hasta hoy, débiles habilidades comunicativas.

No puede ponerse en duda que el actual intendente desea, desde su perspectiva, contribuir a revitalizar el segundo tiempo del gobierno de Bachelet; tampoco se trata de poner en duda su capacidad, buenas intenciones o valores personales, sino apuntar, estrictamente, al perfil que cualquier autoridad regional debiera tener bajo circunstancias tan complejas para todo gobierno.

Aún quedan casi 2 años para tratar de re-encantar a los desilusionados y marcar la diferencia entre tanta adversidad. Sin embargo, lo anterior requiere mucha capacidad de auto-crítica, profesionalismo, y sobre todo liderazgo para enmendar el rumbo.

Y “este intendente” podría empezar por hablar en primera persona, ser políticamente más audaz, y abstenerse de caer en la fácil, pero potencialmente desastrosa tentación de recurrir al lenguaje despectivo con sus detractores, y/o al uso de la fuerza, en detrimento de un acercamiento e inclusión.

Esa receta trae malos recuerdos, especialmente cuando es revivida por quienes tuvieron 17 años para constatar que ésa es la peor manera de intentar controlar los momentos de efervescencia social.

Hoy, después de 18 años de re-encontrarnos con la democracia, Iquique necesita más que nunca de liderazgos ‘positivamente’ diferentes. Bajo las actuales circunstancias, el intendente de Tarapaca tiene la oportunidad histórica de revitalizar la fe pública en la política y en su gobierno; respondiendo a ese clamor ciudadano.

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Polí­tica de Iquique

Iquique, La Cuestión Urbana y Social. ‘Reflexiones progresistas’

IQUIQUE, LA CUESTIÒN URBANA Y SOCIAL. “Reflexiones progresistas”.

alto-hospicio

“Porque mientras muchos vivirán en condominios y edificios con portero, muchos más siguen caminando en veredas maltrechas con brechas de tierra. Y mientras a algunos les sacan la basura, otros deben mirar dos veces antes de ir a dejarla a la esquina” (por Gonzalo Prieto Navarrete. Madrid, Mayo 27 de 2008).

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Iquique se transforma en región y desde hace años es un potencial económico importante, lo demuestra la inmigración que recibe de las distintas regiones de Chile como así también de Perú y Bolivia, últimamente ha sido receptor de comunidades ecuatorianas y colombianas. El atractivo económico que supone para los cientos de personas que se trasladan hasta el puerto nortino en busca de oportunidades laborales en los exitosos sectores de la minería, turismo, servicios, zona franca entre otros. Muestra la situación que cruza la ciudad.

Pero la ciudad cuenta hoy con algunos límites para su desarrollo, esos límites son de carácter geográfico entre otros, la posibilidad de albergar más habitante procedentes tanto de su crecimiento natural de la población, como así también la inmigración antes señalada hace necesaria una ampliación en el radio urbano que actualmente posee la ciudad. Iquique tiene detrás el cerro y por delante el mar y hacia norte ya no existe más espacio posible, sólo queda el sector sur que hoy tiene un radio urbano demarcado.

¿Qué pasa entonces en Iquique?

La respuesta es simple, a mayor demanda y escasa oferta los precios suben, ¿cuál es el precio que sube?, el de suelo. Los barrios antiguos, históricos de Iquique, han comenzando a adquirir un fuerte valor comercial y por tanto una fuente de negocios para los que estén decididos a invertir en dichas zonas. El terreno adquiere más valor aún si se piensa en que este ya cuenta con toda la urbanización necesaria, redes de alcantarillado, luz, servicios telefónicos, televisión por cable. Además de encontrarse en el corazón de un sin fin de servicios financieros, médicos y económicos.

Por recordar que no es casual que hace unos pocos días se inauguro la cuarta tienda de retail, una de las más grandes de Chile y aquello claramente no es casual, puesto que este tipo de empresas estudian con minucioso detalle la viabilidad de sus negocios. Por tanto debemos entender que Iquique es una ciudad pujante y con capacidad de consumo suficiente para albergar más proyectos vinculados al desarrollo urbano.

Pero volvamos a nuestro estado de la cuestión, Iquique se queda sin espacio y necesita entonces ampliarse y además reconstruir espacios que se consideran por algunos como eventuales nichos comerciales. El problema esta principalmente que gran parte del casco viejo es considerado patrimonio histórico, por tanto estas casas y edificios que permanecen desde hace más de 100 años no pueden ser demolidos y representan un obstáculo para las empresas deseosas de construir edificios, condominios en las zonas céntricas de la ciudad.

Es evidente que es más barato construir en el centro por todas las posibilidades mencionadas, aún cuando se continúa insistiendo en la necesidad de ampliar el radio urbano para el sector sur. Permitir ampliar la ciudad tiene un costo mayor debido a que se debe no sólo urbanizar lo que ya necesita una inversión cuantiosa, sino que se debe trasladar una serie de servicios que implica mayores costos, aunque también es cierto, aumenta las posibilidades de crecimiento y empleo en la ciudad.

La perspectiva progresista

¿Dónde radica el problema para la perspectiva progresista?, el problema radica en la segregación residencial que se ha estado produciendo en la ciudad, se ha relegado a los sectores más pobres de Iquique a la comuna de Alto Hospicio, que no cuenta aún con los insumos públicos y privados necesarios para atender a la demanda que generan las clases más pobres de la ciudad y que con el anhelo de la casa propia son trasladados del centro urbano. Junto con ello vemos la voluntad de que Iquique crezca en la lógica neo-liberal. Es decir, crece para quienes pueden comprar un departamento con vista al mar y en clave del chorreo hay trabajo para obreros de la construcción con sueldos precarios con los que deben sostener a sus familias y gran parte de ello se debe consumir en gastos de transporte, pues cada día más lo más pobres viven más lejos y a los que mejor les va viven en la ciudad. En medio queda la clase media, que teniendo casa propia disfruta de los grandes almacenes pero ve crecer edificios frente a sus ventanas o desarticular la sociabilidad de sus barrios.

Debe existir entonces una perspectiva progresista que abogue por quienes se encuentran siendo trasladados, porque no hay espacio para viviendas sociales, pero si hay para los edificios de altura y grandes condominios, que crean un espacio urbano individualizado y en la lógica del miedo al otro, ya no son casas sino castillos feudales protegidos con guardias donde en muchos casos debes presentar tú cédula de identidad para entrar en ellos. Ese modelo no es tan sólo crecimiento económico, sino la instalación de toda una estructura social individual que fomenta la libertad, sino el miedo al otro y la generación de grupos desvinculados unos de los otros.

Ejemplos de lo que digo se pueden evidenciar en lo que fueron los Palafitos, esta comunidad fue trasladada por entero al Cerro la Tortuga de Alto Hospicio. Allí no hay una lógica de equidad sino de segregación del problema, puesto que todos los problemas sociales en esa comunidad aún persisten y además estos son enfrentados con menos capacidades por parte de las autoridades locales.

Hechos de la situación.

El próximo 29 de Mayo se realizará en la ciudad de Iquique un seminario llamado “Visión Estratégica de Iquique del Siglo XXI” este seminario es realizado por la Cámara Chilena de la Construcción y contará con la presencia de la Ministra de Vivienda y Urbanismo Patricia Poblete. Según el director regional de la CCHC el objetivo es “propiciar una mirada de Iquique en aspectos de gestión urbana, profundizar la planificación de la ciudad que establezcan pautas claras en virtud del mejor desarrollo de la ciudad”.

Las preguntas que surgen para quienes debemos contar con una perspectiva progresista es ¿por qué?, por qué tiene que venir a Iquique la plana mayor de uno de los gremios más poderosos del país, legitimados por el Gobierno a través de su Ministra de Vivienda a establecer pautas claras de trabajo en virtud del mejor desarrollo de la ciudad.

No sólo se decide a espaldas de la sociedad civil Iquiqueña en su conjunto, sino que también se reproduce un modelo que no incluye, sino que excluye a los que menos tienen siendo estos segregados y planificando para aquellos que más tienen.

Hace algunos meses este tema fue tratado por diario La Estrella de Iquique, para quien revise sus archivos podrán ver como representantes de las constructoras decían abiertamente que en Iquique no todas las zonas eran patrimonio y que por tanto debían existir cambios en la legislación Existe entonces presión al parecer y un fuerte lobby por parte de quienes tienen intereses en la construcción. No sólo eso, además pretende que sea el Estado quien pague los futuros terrenos urbanizables, porque como es habitual el empresariado quiere realizar el mínimo esfuerzo, para obtener el máximo de beneficios como es la lógica neo-liberal.

El silencio que existe en Iquique respecto de este tema es inexplicable. Debemos entonces visibilizar problemas concretos y profundos en los modelos de desarrollo y crecimiento de la ciudad, estos deben ser más participativos e integradores que vayan no en la dirección de segmentar sino de integrar, no de generar islas particulares sino de generar una ciudad comprometida y con valores comunes. No es menor la idea de que por ley existan suelos para viviendas sociales y para viviendas comerciales bajo los mismos criterios de construcción.

Que duda cabe que mayor construcción trae una cadena de producción y servicios que aportarán a dar mayor crecimiento y empleo, pero no podemos ni debemos conformarnos con esto. Debemos poner el acento, el énfasis en una construcción local y participativa de la ciudad y su modelo urbano, garantizando así el acceso igual y universal al desarrollo.

Las empresas deben dejar no sólo su inversión económica, sino también social, se deben hacer cargo de dejar un capital social a través de la inversión, si el Estado construye terreno urbanizable, las empresas deben pagar lo suyo, colaborando en la reconstrucción de escuelas, consultorios, mejorando el espacio urbano de los que menos tienen. Porque mientras muchos vivirán en condominios y edificios con portero, muchos más siguen caminando en veredas maltrechas con brechas de tierra, mientras algunos les sacan la basura, otros deben mirar dos veces antes de ir a dejarla a la esquina.

Una región que quiere mayor y mejor descentralización debe comenzar por poner la mirada y la acción en temas como este, que no son menores, sino trascendentales para el futuro de Iquique y por tanto competente a toda la ciudadanía y no a un par de agentes centrales que viene a decidir por nosotros.

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